Archivo de la etiqueta: Microsoft

Ubuntu dentro de Windows? Tecnología, política y filosofía mezcladas

bash-windowsHace unos días tuvo lugar la conferencia para desarrolladores Build en la que Microsoft presenta novedades en sus tecnologías. En este evento anual suele haber presentaciones de hardware y se habla sobre las nuevas herramientas que ofrecerá el gigante de Redmond para Windows, Office, Visual Studio o Xbox. Pero además de todo eso en esta edición se presentó algo que dejó a muchos bastante descolocados.

Si hace unos años hubiéramos oído que Microsoft consideraría a Linux como una plataforma válida para sus planes muchos hubieran reaccionado con una gran carcajada. Pues bien, parece que en la última conferencia se ha demostrado que las cosas han cambiado. No puede decirse otra cosa al hecho de que Microsoft haya colaborado ni más ni menos que con Canonical para presentar una instancia del bash de Ubuntu que se podrá ejecutar desde dentro de Windows.

Sí, Microsoft colaborando con la empresa que desarrolla la distribución de Linux más conocida para abrirle las puertas de Windows a un sistema que hace unos años consideraban un cáncer.

Y qué conseguirán los usuarios de Windows con esta nueva herramienta? En realidad los usuarios comunes no se darán cuenta de la existencia de esta novedad ya que es una herramienta dirigida a desarrolladores. Para éstos últimos dará la oportunidad de utilizar una terminal Linux y algunas de las aplicaciones que están disponibles para el sistema operativo libre, siempre sin salir del ámbito de la terminal. A decir verdad la terminal nativa que ofrece Windows es bastante vergonzosa mirando el año que nos muestra el calendario y si lo comparamos con el de Linux las diferencias son evidentes. Además de la terminal hay algunas aplicaciones muy utilizadas por los desarrolladores que no funcionan tan bien en Windows o cuyo proceso de instalación es más complejo por estar pensadas para sistemas Unix (por ejemplo Linux o Mac). Por ponerlo simple Windows pierde todo atractivo para desarrolladores que no se limiten al mundo de .NET y parece que Microsoft no ha encontrado la forma de ofrecer una alternativa decente en años.

Por tanto este anuncio tan poco anticipado cambia el escenario de los desarrolladores que trabajan con Windows de forma muy positiva. En lo técnico no creo que se le podrán encontrar muchas pegas a la nueva tecnología pero ya sabemos que si esta industria se moviera sólo por parámetros técnicos esto sería demasiado aburrido y por tanto la política y la filosofía tienen su espacio después de este tipo anuncios.

Siempre hemos vivido una lucha encarnizada entre las dos formas de ver la computación, los defensores del software libre frente al imperio empresarial. Y ahora que dos empresas han decidido diluir la línea que separa esos dos mundos es vital que decidamos quien saldrá ganando y quien ha cometido un error para que podamos dormir tranquilos 🙂

Para muchos Microsoft, al permitir la integración con Ubuntu, acepta no sólo que sus herramientas no han llegado al nivel esperado sino también que no ve cómo conseguir alcanzar a Linux en el futuro y mueve ficha de esta forma para intentar atraer a desarrolladores o al menos evitar que los que ya tiene se vayan.

Sin embargo otros piensan lo contrario, que es precisamente Canonical la que da un atractivo a Windows al integrar Ubuntu en el sistema operativo y causará que los potenciales usuarios de Linux se queden en Windows porque no les haga falta cambiar. Dicho en otras palabras, hay quien piensa que esta herramienta supondrá un obstáculo para la adopción de Linux.

Yo personalmente no veo riesgo para Linux ya que no soy capaz de dibujar ese escenario en el que Windows haya borrado del mapa al sistema operativo libre. Cabe recordar que esta herramienta está pensada para desarrolladores y puede presuponerse por tanto que es para usuarios avanzados. Al ser esto así deberíamos llegar a la conclusión de que para este grupo de usuarios Linux o Mac OS deberían ser de sobra conocidos. A donde quiero llegar con esto es que si estos desarrolladores utilizan Windows es por una de las siguientes razones:

  1. Están obligados a utilizar Windows bien porque trabajan con .NET, porque necesitan alguna herramienta que sólo esté disponible en Windows o porque en sus empresas existan extrañas normas que así lo estipulen.
  2. Simplemente les gusta Windows. Personalmente no sé cómo se llegaría a tener esa preferencia pero lo cierto es que gente a la que le gusta Windows, haberla hayla, y por supuesto es una preferencia totalmente válida.

Aquellos que cumplan una de las dos condiciones nunca se pasarán a Linux ya que de haber querido y podido ya lo hubieran hecho hace tiempo. Sin embargo es muy probable que dichos usuarios encuentren muy útil tener una consola Ubuntu a mano una vez que la herramienta esté lista.

En el otro lado, para los usuarios de Linux, no va a haber ningún cambio. Las distribuciones no se van a ir a ninguna parte y seguirán existiendo porque la decisión de Canonical no tendrá ningún efecto sobre el sistema operativo. De hecho si usuarios de Linux se ven en la necesidad de utilizar un ordenador con Windows de forma puntual estos podrán acceder a un conjunto de herramientas y comandos con los que están familiarizados.

Para mi esta noticia no pone en peligro al mundo Linux y creo que será de gran ayuda para aquellos que trabajen con otro tipo de software. Sé que para muchos estamos ante una traición de Canonical por haber trabajado codo con codo con Microsoft para crear esto pero pienso que el referente a la empresa de Mark Shuttleworth es otro debate eterno en el que no entraré en este post.

Satya Nadella y la naturaleza de la nueva Microsoft

Foto: David Paul Morris/Bloomberg via Getty Images

Foto: David Paul Morris/Bloomberg via Getty Images

Cuando se nos menciona la palabra Microsoft, muchos de los que vivimos en el mundo de la informática no podemos evitar imaginar una empresa del pasado, una empresa que fue innovadora en su día pero que hoy sigue viva gracias a la penetración que tiene en el sector profesional. Vemos una empresa que no hace más que seguir adelante vendiendo licencias de Windows y Office y que por si fuera poco es dueña del navegador que parece haber sido concebido para romper Internet. Todo esto sin mencionar que es el enemigo número uno de los defensores del software libre.

Después de años bajo la dirección de Bill Gates y con el paso de Steve Ballmer una vez que el primero salió de la primera plana, la imagen que se tenía de su empresa no varió demasiado. Si bien es cierto que en estos años han intentado innovar en diferentes áreas nunca se llegó a ver una compañía diferente detrás de estas acciones y las formas tradicionales de Microsoft siempre seguían ahí. Sin embargo últimamente, ya bajo la dirección de Satya Nadella, la corporación que lleva el nombre de Microsoft parece otra en muchos aspectos.

Para empezar han dado el salto a un modelo de suscripción en Office, uno de los productos que más rédito económico les proporciona, mediante el servicio Office 365 (para ser justos hay que mencionar que este cambio empezó con Steve Ballmer como CEO). Internet Explorer, navegador que parecía que estaría entre nosotros para siempre, ya tiene un sustituto llamado Spartan Edge. La plataforma para desarrolladores conocida como .NET pasó recientemente a ser de código abierto, sorprendente paso teniendo como protagonista a uno de los mayores exponentes del código privativo. Después de décadas centrados en sus propias plataformas y habiendo prácticamente ignorado las del resto, los de Redmond han empezado a ofrecer su software en plataformas de terceros: tenemos Office para Android y iOS, se está viendo mucho interés desde Microsoft por estar presente en el ecosistema del Apple Watch y se acaba de presentar un nuevo editor de texto, Visual Studio Code, que estará disponible para Windows, Mac OS y, atención, Linux. Todos estos hechos son un claro exponente de que algo está cambiando.

Parece claro que Nadella tenía sus propias ideas de cómo debería ser el futuro de su empresa y se está viendo que dichas ideas empiezan a plasmarse en planes concretos. Sabiendo, además, que el último CEO de la compañía viene de la división cloud es de esperar que dicha división sea una de las que más empuje los pasos de la empresa. A pesar de que ya se había comenzado con ello, últimamente Microsoft está trabajando a destajo en servicios online para traer al siglo XXI sus productos tradicionales. El avance en servicios como Azure o OneDrive deja bastante claro que el creador del sistema operativo más famoso del mundo quiere acortar distancias respecto a los nuevos gigantes surgidos en la era de Internet.

Si conseguirá éstos objetivos o no entra dentro de otro debate pero no puede negarse que la actual Microsoft no tiene el mismo olor que la dirigida por Steve Ballmer.

Pero a pesar de todo no deberíamos esperar que la empresa de Nadella rompa totalmente con el pasado. Microsoft no va a convertirse en Mozilla o lo que es lo mismo, sus principales productos seguirán manteniendo su código en secreto; Windows y Office seguirán siendo la piedra angular del negocio y la empresa en ningún caso dejará su posición en el mercado empresarial. En cualquier caso, sin esperar una revolución dramática, será interesante ver la evolución de esta nueva Microsoft.

Si los dispositivos son diferentes, ¿por qué forzar una misma experiencia para todos?

windows-8-logo-wallpaper-539c699b14294Ya llevamos un tiempo escuchando menciones sobre el nuevo Windows, el que se supone que será llamado Windows 9 pero al que también se le denomina utilizando su nombre en clave, Threshold.

Parece por tanto que Microsoft está metida de lleno en la preparación de la siguiente iteración de su sistema operativo. Como siempre, todo son rumores pero sabiendo lo que cuesta guardar los secretos en esto de la tecnología no está de más tener el oído alerta.

Ante estas situaciones los rumores normalmente suelen buscar descubrir las denominadas killer-features que tendrá el nuevo producto, pero en este caso no todas las novedades son fruto de la habilidad de los desarrolladores de Microsoft sino prueba de que están dando marcha atrás a decisiones tomadas en el pasado.

No diré que el nuevo sistema no traerá ideas interesantes, por ejemplo se habla mucho del asistente personal Cortana, pero como digo la novena edición de Windows supondrá dar marcha atrás en algunos de los revolucionarios cambios que trajo Windows 8.

Si nos ponenos a recordar, el que es hasta hoy en último sistema operativo salido de Redmond cambió por completo el flujo tradicional de trabajo conocido hasta entonces dejando de lado el escritorio de toda la vida para dar cabida a un nuevo paradigma llamado Modern UI. De esta forma propusieron un Windows totalmente diferente y redujeron las diferencias entre los diferentes dispositivos.

Cuando vi las ideas de la compañía comandada por aquel entonces por Steve Ballmer hablé en favor de Microsoft, no precisamente porque Windows fuera mejor o peor sino porque la empresa estaba tomando riesgos importantes con su nuevo producto. Windows 8 era una apuesta con todo y este tipo de comportamiento es algo muy necesario en el mundo de la tecnología, tanto entonces como ahora.

Sin embargo con el paso del tiempo se ha demostrado que la experiencia construida por Microsoft no era la correcta. Modern UI no ha resultado ser el mejor diseño para interactuar con teclado y ratón que, no olvidemos, sigue siendo la principal forma de uso de los ordenadores. Los usuarios no parecen haber visto un sistema cómodo en Modern UI y muchos se van al escritorio clásico nada más encender el equipo. Pero esto no es lo peor de todo porque además de eso la experiencia que ofrece el escritorio clásico ha ido a peor. En Windows 8 el escritorio no es más que otra aplicación y por lo tanto ha dejado de ofrecer opciones que antes sí estaban presentes, como el menú de inicio que ha dado para tantas conversaciones. ¿El resultado? Los usuarios no han aceptado Modern UI y además ven cómo el escritorio no les sirve como antes.

Parece que Microsoft ha aceptado el fallo y tanto en Windows 8.1 como en 9 habrá pasos hacia atrás. La primera decisión es la que trae de nuevo a la vida un menú de inicio que ya han vuelto a implementar de forma algo tímida en 8.1 y que en 9 se parecerá más a lo que había sido en las últimas versiones del sistema operativo. También se ha oído que el menú conocido como Charms Bar perderá presencia al menos en el escritorio clásico y el hecho de iniciar directamente el escritorio clásico dependiendo del tipo de dispositivo que estemos usando es también un paso atrás.

Esta historia nos enseña que distintos dispositivos requieren una experiencia diferente. Las tabletas no pueden ser usadas como un ordenador de escritorio y éstos dispositivos no pueden intentar imitar al móvil. Microsoft apostó por lo contrario y parece que ha perdido. Al resto de empresas, sobre todo esas que van en busca de la convergencia, más les vale aprender la lección que los usuarios le han enseñado a los de Redmond a la hora de diseñar sus sistemas.

Office disponible en el iPad, buena noticia para la suite. ¿Y qué pasa con la plataforma Windows?

OfficeiPadLas ganancias que una corporación tan grande como Microsoft obtiene año tras año son mucho mayores de lo que muchos de nosotros somos capaces imaginar. Si miramos estas ganancias podremos ver que  históricamente hay dos productos con una importancia especial, Windows y un Office que será el tema que trataré en esta entrada.

La mencionada suite de ofimática es sin duda la más usada del mundo y es por ésto por lo que cada decisión que toma Microsoft respecto a ella genera tanto de qué hablar.

Office ha estado apareciendo en muchas noticias últimamente, primero como rumores y más tarde como la confirmación oficial de que la suite pasaría a estar disponible en el iPad de Apple. Este movimiento puede tener muchas implicaciones tanto para el sector de la ofimática como para la propia Microsoft.

Es sabido que actualmente la pelea más fuerte se está dando en la venta de smartphones y tabletas y obviamente también en el software que maneja a estos dispositivos. La empresa ahora comandada por Satya Nadella llegó tarde al sector y esto hace que deba diseñar muy bien su estrategia. No hay ni que decir que en Redmond buscan impulsar los dispositivos que montan Windows 8 y una de las mejores bazas que tenían para esto era la exclusividad de Office, es decir, si querías usar Office en un tablet no tenías más remedio que hacerte con un Windows. Con esta baza además Windows 8 se quedaba muy cerca de uno de los objetivos de base de las tabletas que no es otro que ofrecer todo lo que ofrece un ordenador convencional sin perder la movilidad que proporcionan éstos aparatos. Bajo mi punto de vista Android e iOS no son capaces de sustituir a un ordenador cosa que creo que Windows 8 está más cerca de conseguir.

Sin embargo parece que Microsoft ha preferido aumentar el poder de Office a costa de empujar las ventas de Windows mediante la exclusividad de su suite de ofimática. Por un lado es esperable que Office sea un éxito en iOS, sobre todo viendo su  comportamiento en los primeros días de disponibilidad, y que esto ayude a que Microsoft siga siendo el lider del sector. Por este lado la estrategia parece correcta.

¿Pero que pasa con el retraso de los de Redmond en el sector de la movilidad que he mencionado más arriba? Ahora que Office está disponible en el iPad los compradores no verán una ventaja importante en Windows. ¿Cuál es la forma que han ideado para controlar este fenómeno? Pues no es otro que forzar la necesidad de una subscripción a Office 365 para poder usar Office en la plataforma de Apple, cosa que no pasa en Windows. De esta forma Windows mantiene cierta ventaja mientras que Office se extiende hasta la misma casa del lider del sector.

Parece que ésta es la estrategia correcta para mantener el monopolio de Office, habrá que ver si la plataforma Windows sigue ganando cuota de mercado ahora que ha perdido su principal punto de diferenciación.

Nokia X, la familia Android que quiere ser Windows Phone

Nokia-XL-Dual-SIMEl 6 de junio de 1944 los aliados realizaron un desembarco que nadie esperaba en las playas de Normandía. Con esta operación los aliados penetraron en territorio enemigo y comenzaron a luchar desde dentro. Uno de los movimientos más destacables que se han visto en el Mobile World Congress ha seguido la misma idea, eso si, cambiando la guerra por la industria del móvil.

El hecho es que Nokia ha presentado tres móviles que utilizan el sistema operativo Android, poniendo punto final al proyecto que durante mucho tiempo era conocido, casualmente, como Normandy. A partir de ahora la mencionada familia se llamará Nokia X y ha generado un gran interés porque supone un cambio de los planes de los finlandeses. Hay que recordar que Nokia decidió abrazar Windows Phone para intentar salir de su crisis, abandonando o dejando en un segundo plano los sistemas que usaba hasta el momento.

Parecía que la apuesta a favor de esta decisión se reafirmaba cuando Microsoft compró Nokia. Esto es lo que hace que este movimiento sea tan”raro”. Parece que empezar a experimentar con Android es dispararse al pie pero si nos fijamos en las características de los dispositivos presentados podríamos encontrarle el sentido.

Android sí, Google no

Cuando hablamos del sistema Android es casi inevitable terminar mencionando a Google. Sin embargo esto no es así en todos los casos. La plataforma Android se compone de numerosas capas de las cuales una de ellas es la de los servicios de Google. Es posible por tanto fabricar móviles Android y escapar a su vez del control de los de Mountain View. Esto es, por ejemplo, lo que hace Amazon con sus tabletas Kindle Fire, coger Android como base y crear su propia plataforma, proceso que se conoce como fork. En el caso de Nokia también nos encontramos ante un fork, ya que no encontramos ni rastro de los servicios de Google. En vez de éstos, cómo no, son las propuestas de Microsoft las que podremos usar, como pueden ser Skype o OneDrive.

Parece pues que este movimiento no es en realidad un alejamiento de Microsoft, sino un “comando camuflado” que lucha a su favor. No hace falta mas que ver la apariencia que le han dado al sistema para ver que las intenciones de Nokia son claras.

Los siguientes pasos los tendrá que dar Microsoft

Si no ocurre un apocalipsis la división móvil de Nokia pasará pronto a manos de Microsoft y todas las decisiones sobre la compañía las tomarán los estadounidenses, incluyendo a la familia Nokia X. Lógicamente en Redmond quieren impulsar Windows Phone y es éste el que recibirá toda la atención, pero aún así no estoy tan seguro de que maten el desembarco de Nokia a las primeras de cambio. Yo supongo que esperarán un tiempo para ver cómo se comporta la nueva familia en el mercado. Si los usuarios demuestran que tienen interés en Nokia X mantener el experimento vivo puede tener sentido. Al fin y al cabo Microsoft quiere impulsar el uso de sus servicios para que una vez conseguido esto le sea mas fácil atraer a la gente a su plataforma.

Microsoft ya ha encontrado nuevo CEO: Satya Nadella

SatyaNadellaDesde el mismo momento en el que Steve Ballmer anunció que dejaba su puesto todas la quinielas han intentado adivinar quién sería la nueva cabeza visible de Microsoft. Ballmer puso un plazo de un año para dejar su puesto a otra persona, y aunque la empresa de Redmond ha necesitado bastante tiempo, al final ha dado con la persona que liderará la compañía durante los próximos años: Satya Nadella.

Este nombre aparecía en muchas de las quinielas que he mencionado, pero no ha sido hasta las últimas semanas cuando ha tomado fuerza esta opción. A decir verdad, este hecho se parece mucho a la carrera del nuevo CEO, ya que Nadella no ha sido una persona muy conocida en el mundo de la tecnología. Aún así, lleva más de veinte años en Microsoft y uno de sus mayores logros ha sido el liderazgo en el desarrollo de Windows Azure. Sin duda ha hecho un gran trabajo en esta división ya que la plataforma cloud de Microsoft se ha convertido en uno de sus servicios más exitosos, tanto para clientes comerciales como para ser la base de muchos de los productos de la propia empresa.

El trabajo que tiene por delante no será para nada fácil. No se puede olvidar que Microsoft es una empresa que sólo ha tenido dos CEOs durante toda su historia: Bill Gates y Steve Ballmer. No puede ser sencillo empezar a ser el líder de una corporación tan poco acostumbrada a este tipo de cambios. En el plano económico recibe una empresa con muy buena salud, puesto que el predecesor en el puesto de CEO de Nadella, Steve ballmer, supo cómo aumentar los beneficios años a año. Sin embargo, como siempre digo cuando hablo de Microsoft, el papel que tendrá la multinacional en el futuro de la tecnología no está del todo claro. Los mercados que se han convertido en claves de la tecnología como la movilidad y el cloud han sido precisamente en las que Microsoft se ha quedado sistemáticamente retrasada. Como he dicho antes el propio Nadella ha impulsado Windows Azure, hecho que parece estar poniendo a la empresa estadounidense más cerca de sus contrincantes en el ámbito de los servicios en la nube.

En cuanto al sector de la movilidad, la compra de la división móvil de Nokia será la principal arma del nuevo Microsoft de Satya Nadella. Queda por ver cómo se las apañan para integrar a la empresa finlandesa dentro de la estructura de Microsoft, pero en un principio debería ser un componente con un enorme potencial.

El tener que dirigir la empresa de forma pública es el punto en el que más dudas está generando el nuevo CEO. Al ser una persona que siempre ha trabajado en las sombras, se le atribuye poca experiencia desde fuera. Yo creo que éste no debería ser un gran problema puesto que al fin y al cabo lleva mucho tiempo ocupando puestos de altura dentro de Microsoft. Podemos estar seguros de que no tendrá el carisma de Ballmer, éste seguramente es único en el mundo, pero seguro que tiene la capacidad de dirigir a una empresa de este calibre.

Apple y Microsoft presentan nuevos dispositivos, el primero continuando con su éxito y el otro notando la sombra de la irrelevancia de cerca

color_grayEn los últimos días ha habido dos anuncios importantes relacionados con el hardware, aunque uno de ellos ha conseguido hacer mucho más ruido que el otro.

El primero es la presentación de los nuevos iPhone 5S y 5C por parte de la empresa Californiana Apple. Como sucede año tras año Apple ha conseguido generar mucha espectación, generando como es costumbre multitud de rumores para teminar dejando a todo el mundo de las telecomunicaciones hablando de sus productos una vez hecho el anuncio oficial.

Por si fuera poco este año el anuncio venía acompañado de la liberación de iOS7, un hecho que acarreó que todo aquel que tiene un dispositivo Apple se lanzara a la actualización.

Es obvio que la empresa dirigida por Tim Cook mantiene intacta su capacidad de generar noticias y de atraer la atención de la gente. Y ya ni hablar de su capacidad de vender sus productos.

Al mismo tiempo nos encontramos con el anuncio de uno de los adversarios tradicionales de Apple: Microsoft presenta sus nuevos tablets Surface y Surface Pro. Este anuncio es también muy importante, sobre todo para la propia Microsoft, ya que hasta el momento no ha podido hacer de su oferta hardware un éxito.

Surface_PreorderBG_0923_1600x540_Es_es

Después de todo el hype que generó Windows 8, parece que de momento los usuarios no terminan de verle la gracia al nuevo interfaz y esto se refleja en las ventas de los de Redmond.

Sin embargo, dejando de lado las ventas, hay una diferencia gigantesca entre las dos empresas en términos del impacto de las noticias que generan. En el caso de Apple parece que el mundo se para y que todo el mundo quiere ser el primero en analizar los nuevos productos presentados. En cuanto a Microsoft, por contra, y a pesar de que obviamente genera cierto interés, no se puede comparar con los de Cupertino ni de lejos. Creo que en Redmond deberían pensar algo si quieren superar la irrelevancia que cada vez más notablemente pende sobre ellos.