Las máquinas nos necesitan cada vez menos

El avance de la tecnología no tiene nada que lo pare. Este avance es cada vez mas evidente y cada vez más, sitúa al ser humano ante retos muy grandes. Y es que ya hemos visto que la tecnología avanza más rápido que las propias sociedades generando debates morales cada vez que a alguien se le ocurre una idea genial. Por ejemplo las famosas gafas que conocemos bajo el nombre de Google Glass ya están generando debate en la calle y los coches autónomos lo harán pronto. Hoy me gustaría hablar de otro tema relacionado con la autonomía que, a pesar de que no ha generado tanto debate, me parece bastante importante.

Con la enorme potencia y conectividad que han conseguido los dispositivos actuales también han logrado una capacidad que iba a llegar tarde o temprano, una autonomía cada vez mayor. Por un lado nos encontramos con asistentes personales como Google Now que si bien trabaja con cierta interacción con el usuario tiene una sorprendente capacidad para inferir cosas. A sabiendas del usuario o no, Now va recabando información de éste a través de geolocalización del móvil, hábitos de navegación y otros indicadores. No se puede ocultar que Google a creado una herramienta impecable desde el punto de vista técnico pero no es menos cierto que mucha gente puede sentir vértigo al darse cuenta que el sistema sabe tanto sobre ellos.

Cada vez son más los dispositivos que hacen uso de la entrada de voz. Sin ir mas lejos algunos de ellos equipados con Google Now ofrecen esta opción para ponerse a escuchar en busca de un comando cada vez que se les dice “Ok Google”. En el caso de la consola Xbox ya tenemos esa amalgama de sensores que es Kinect escuchando sin descanso todo lo que se dice en los salones de millones de casas.

Como dije en una entrada anterior las empresas que quieren ser importantes en el sector de la lectura están promoviendo la automatización de la selección de las fuentes de información. Mediante el conocimiento del usuario una máquina termina decidiendo lo que es relevante para él, haciendo del lector un elemento cada vez más pasivo.

El otro día leí que Shazam, la aplicación que captura una parte de una canción y encuentra información acerca de ella, detectará e identificará canciones sin que el usuario se lo pida expresamente. Todos estos ejemplos van hacia una autonomía de los  dispositivos que poco a poco van minimizando la participación humana y por tanto su dependencia respecto a las personas.

Es cierto que todas estas herramientas trabajan para el usuario, le proporcionan un valor y que esto no puede ser malo. Pero yo, que puede que sea un poco paranoico, veo en la autonomía de la tecnología un gran poder. Hasta ahora cuando el ser humano necesitaba algo se ayudaba de la tecnología para conseguirlo pero ahora estamos viendo cómo la tecnología es capaz de adelantarse a estas necesidades, o incluso saber cómo crear dichas necesidades. No digo que estemos ante un Skynet, al menos de momento ;), pero caer en la comodidad que proporciona la tecnología nos puede llevar a ser excesivamente dependientes de ella. Además las aplicaciones interesadas o peligrosas basadas en esta autonomía de los aparatos para conseguir tener a las personas controladas y a merced de la tecnología no sin algo extraño hoy en día.

No creo que la automatización total sea realmente necesaria porque por un lado genera acomodamiento y pasividad hasta el punto de hacernos manipulables y controlables, y por otro lado porque ayuda a cumplir los sueños de esos que pretenden instaurar un control social absoluto de la sociedad, puesto que la autonomía se basa en recabar ingentes cantidades de información de cada uno. La tecnología debería estar ahí para ayudar, no para controlar o anular al ser humano. Escoger las fuentes de información nos ayudará a mantenernos informados, controlar las tareas que tenemos que hacer en el día a día nos ayudará a tener el control de nuestra propia vida y frenando el uso de las herramientas que trabajan sin preguntar podremos decidir quien maneja nuestra información.

Anuncios

2 pensamientos en “Las máquinas nos necesitan cada vez menos

  1. Rafa

    Muy interesante!

    Hablando del tema,
    “Amazon se prepara para enviarle lo que usted va a comprar antes de que usted lo compre”
    http://www.elmundo.es/economia/2014/01/20/52dd7ca622601df41b8b457e.html

    Lo mejor la última frase:

    ” […] este sistema presenta riesgos. Son unos riesgos que la propia Amazon ya descubrió cuando empezó a enviar emails personalizados y personas que habían comprado vaselina se encontraron con sugerencias de compra de vibradores y hasta látigos. […] ”

    OWNED!

    Responder
    1. Markel Arizaga Autor de la entrada

      Por un lado, ya se que no tengo que comprar vaselina en Amazon.

      Por otro, podría parecer que es una especie de precompra al estilo Minority Report pero según tengo entendido simplemente llevarán a los almacenes que tengan distribuídos por el territorio productos que son propensos a ser comprados por la gente que vive cerca de dichos almacenes. No es que un buen día Amazon toque tu puerta (o tu ventana mediante un drone) y te de el paquete que vas a pedir mañana.

      Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s